Anteayer leíamos en la noticia en El Diario Montañés que el proyecto para la reordenación ferroviaria de Santander y Camargo se pone en marcha gracias al acuerdo de las cuatro instituciones afectadas. Al margen de polémicas o intrigas políticas parece que este proyecto cambiará la ciudad no sólo estéticamente sino también en cuanto a transporte ya que según leíamos en la noticia, “dicho proceso, al que nadie se atrevió a señalar fecha de caducidad, concluirá con la transformación de los actuales suelos ferroviarios de Santander y Camargo y sentará las bases para que la capital cántabra esté preparada para recibir a la alta velocidad.” Aunque, para no crear falsas expectativas, todos advierten que pasarán muchos años hasta que llegue el AVE a la capital cántabra.
Este acuerdo puede ser la base para la recuperación ambiental de la zona Castilla-Hermida, tan necesitada de espacios verdes y de una buena descongestión de tráfico. Se ha dado luz verde también estos días al proyecto del aparcamiento disuasorio de la Marga, pero esta es una gran oportunidad para contar con infraestructuras que apoyen nuestra iniciativa tren + bici, teniendo en cuenta a los ciclistas urbanos a la hora de reestructurar la zona.