En Santander estamos de fiestas y cuando aún quedan unos días para que terminen, yo ya he tocado fondo ante la tan oída frase de “voy, pero no me lío, que bajo en coche”, sentencia que mis amigos de otras localidades se empeñan en soltarme cada vez que les invito a disfrutar, en el sentido más amplio de la palabra, de la Semana Grande de la capital.
Ahora que todos parecemos haber llegado a esa edad en la que “no somos nadie sin nuestro coche”, me vienen a la cabeza la cantidad de fiestas que, gracias al transporte público, y más concretamente al tren, he podido disfrutar.
La primera, y no por importancia, sino por la corta edad con la que empecé a frecuentarla, fueron los masificados y siempre divertidos sábados en Renedo. De ellos, sin duda, entre muchos recuerdos de eternas noches de ocio nocturno, buenos y malos, en mi cabeza guardo también imágenes de ese breve trayecto en tren, plagado de adolescentes en pleno éxtasis alcohólico y festivo. Aunque algunos acabasen malinterpretando el concepto de fiesta y “dándonos el viaje” a todos los que a Renedo íbamos.
También las fiestas de San Mateo, en Reinosa, han facilitado la comunión entre fiesteros de todas partes de Cantabria, gracias al servicio de trenes que, el año pasado, incorporó, además, la posibilidad de realizar la vuelta en tren en las 24 horas siguientes. Una ventaja, sin duda, para los que somos de “liarnos” con la fiesta.
Y como estos ejemplos, cientos y cientos de fiestas por todo el territorio nacional, que gracias a los trenes se vuelven, sin duda, más seguras.
Al hilo de todo esto, el otro día leía, navegando por Internet, una referencia a los ‘Sidrotrenes’, un servicio que FEVE ofrece para poder asistir con total libertad, y sin remordimientos de conciencia, al famoso festival de la sidra de Nava.
Una gran idea, sin duda, que debería extenderse por todo el territorio nacional, como refuerzo de la machacona campaña que Administración, familiares, amigos y demás nos hacen con el “si bebes, no conduzcas”.
4 comentarios
Francisco Jose Lopez
Soy vecino de
Villasevil.
aqui no hay tan
siquiera tren, y
por si fuera poco
solo hay tres
autobuses al día,
pero los fines de
semana ni eso, por
lo que estamos aqui
incomunicados y sin
dibersio alguna.
todo muy bonito
mucho tren y todo
lo que quieran pero
esya es la realidad
de mi pueblo y de
mi valle.
Jueves, 20 de Agosto de 2009 a las 17:43

Jesús
Y al fin y al cabo
los horarios de
estos chavalitos
son compatibles con
los del tren, por el
tema de los horarios
que les fijan sus
padres. Pero que
hacemos los que
tenemos 27 años si
un día nos apetece
tomarnos unas copas
por SAntander,si
luego tenemos que
volver a un pueblo
de los
alrededores?Porque
salir de casa a las
6 de la tarde y
volvernos a las 12
en el último tren
ya no apetece.
Miercoles, 12 de Agosto de 2009 a las 18:14

José Ángel
Pues si que hay
pesados, pero ese
es un problema de
educación, y dudo
que personas tan
poco civilizadas
tomen la sensata
decisión de viajar
de manera segura
las noches de
alcohol y fiesta.
Prefiero ir
escuchando eso que
ellos llaman música
siempre y cuando no
pongan en peligro
sus vidas y las de
los demás.
Miercoles, 29 de Julio de 2009 a las 16:29

musicón
Dices de los que
iban a Renedo
entonces pero será
porque no has visto
a los chavales que
van en el tren
últimamente, con la
música a tope en los
móviles, que te dan
una chapa todo el
viaje con el
reggaetón, qué
pesados!
Viernes, 24 de Julio de 2009 a las 09:30